domingo, 24 de agosto de 2014

ARGUMENTACIÒN JURÌDICA- Juan Josè Bocaranda E



EL CONSEJERO JUDICIAL


ARGUMENTACIÒN JURÌDICA
Juan Josè Bocaranda E

Tribunales en lo Penal, cerca de un lago manchado de aceite. El abogado L.N. conversa con el juez Bazuca, acerca de su defendido, a quien se acusa de homicidio calificado. El juez, para concluir, le dice:

-Traeme el lunes diezmil buenos “argumentos”, y de lo dejo libre.
-Laus Deo, gracias, honorable juez...

sábado, 23 de agosto de 2014

EL CRUDO INVIERNO DEL MATRIMONIO. Juan Josè Bocaranda E



(Saludo conyugal en tiempos de Pericles)


EL CRUDO INVIERNO DEL MATRIMONIO
    Juan Josè Bocaranda E

Estuvieron casados durante cincuenta años, divididos  en veinticinco para la primavera, el verano y el otoño, y veinticinco para un invierno cada vez màs crudo.
El matrimonio había sido producto de la conveniencia mutua: a Julia Bencomo le resultaba porque en aquellos tiempos no era frecuente la oportunidad de enlazarse con un profesional universitario. Ademàs, el incentivo de que se iba acercando a grandes zancadas a la edad crìtica de quedarse para desvestir santos.
Tambièn al abogado Jesùs Casares le convenía porque, graduado sin recursos económicos ni relación social alguna, andaba a la deriva, a la buena del diablo, por lo que el matrimonio con la hija de un  hacendado  le venìa como dedo a sortija gruesa.
La primavera del matrimono fue consecuencia menos del amor que del entusiasmo que les insuflaron familiares y amigos con aquello de que “formaban una linda pareja”; de que “estaban hechos el uno para el otro”; de que “parecían dos gotas de rocìo”; de que “Dios había juntado a dos àngeles caìdos del cielo”; de que ella era muy buenamoza (¡!) y èl un tanto apuesto…y otras tonterìas màs…
En todo caso, fue una primavera sin frutos: no tuvieron hijos. Y ya por egoísmo, ya por comodidad, se abstuvieron de adoptar. Ambos temìan a las adopciones: Casares porque sabìa de las taras que un hijo extraño pudiera arrastrar y porque estaba convencido de que no debía asumir obligaciones que correspondìan por naturaleza a los padres biológicos. En cuanto a Julia, le horrorizaba la idea de adoptar desde que en la ciudad había ocurrido la desgracia de que un hijo adoptivo había asesinado a la madre adoptiva, instigado por un pariente biológico.
Existìa para ellos el “consuelo” de que no tenìan descendencia porque ambos eran estèriles. Los enemigos ocultos, los hipócritas y todo el que deseaba echar fuego a
leña, comentaban que Casares era  “machorro”…aunque fungía de “muy macho” cuando desafiaba a los contrincantes en la gallera dominical. Un remoquete extremadamente descalificador que, aunque no se crea, los abogados aprovechaban como “argumento” cuando se enfrentaban con Casares en los litigios judiciales.
Asombrosamente, ese “argumento ad hoc”, resultaba ser para los jueces “el non plus ultra de los razonamientos, olvidado, inexplicablemente –decían en las sentencias- por Aristòteles, Justiniano, Bartolo de Sassoferrato, Domat, Potier y otros litigantes de alto coturno, pero que este tribunal acepta como una verdad probatoria axiomàtica…”
Los saltos de la primavera al verano y del verano al otoño matrimoniales, fueron casi imperceptibles, porque los diluìan u ocultaban las apariencias, sobre todo la de asistir a la misa principal de los domingos, “enganchados por un amor claro y palpable como el agua bautismal”. En cambio, el salto del otoño al invierno fue  abrupto, drástico, notorio. Porque todos se enteraron de la causa: Julia había sido sorprendida “sobre la yerbita”, en un desliz amoroso con un “amigo” y colega de Casares, quien, aun cuando se espetaba como “vivo y sagaz”, era crédulo hasta màs no poder. Pero,  èl también “cumplió”: se buscò una amante, en una relación que resultò fugaz.
Y de esta manera, el hogar se inundò de frìo. Cada uno de los veinticinco años, a partir de entonces, sumò una capa de nieve que se convirtiò en hielo. Hasta que les llegó la era glacial.
Primero, se arrojaban frases como pedruscos. Despuès, se comunicaban a través de pepelitos.  Màs tarde, se  hablaban por señas, entre las cuales no faltaba aquèlla de “por aquí se va para san Diego” o “vete a lavar ese paltò” o “chùpatesta”, etc.etc. expresiones que no nos atrevemos a tornar explìcitas para que no nos sancione la RAE ni nos bombardee la OTAN…
Para evidenciar aun màs la división radical de la pareja, se agregó una segunda puerta al comedor:  Casares entraba por la suya apenas Julia le sonaba la campanita de Paulov, y la mujer salìa como diablo sin tridente por la suya.
Todo doble: dos retretes, dos portones hacia la calle, dos salas, dos televisores, dos telèfonos y dos velocìpedos para que cada uno pudiera salir a pasear a plena gana por los parques.
Casares falleciò mientras almorzaba; Julia, después del almuerzo, al pie de la mecedora donde solìa darse aires en el jardín trasero.

Dicen que coincidieron en envenenar el uno al otro el mismo dìa, como en un acuerdo implìcito y macabro. Dicen que murieron al mismo tiempo para continuar “allà” el infierno que habían comenzado “acà”.

viernes, 22 de agosto de 2014

CARDIOPATITIS ÈTICA. Juan Josè Bocaranda E



                                                                     LA  MALICIA

CARDIOPATITIS ÈTICA
Juan Josè Bocaranda E

Despuès de examinar al paciente, el cardiólogo cae en el tema político.
-Este gobierno no deja que uno se haga rico
El paciente lo mira “de cierta manera”, y èl, titubeando, abochornado,  agrega:
-….Bueno….no hacerse rico…sino por lo menos vivir bien…

-Humm…

jueves, 21 de agosto de 2014

LA SEÑORA PRESIDENTA. Juan Josè Bocaranda E


CAMPANAS AL VUELO



  LA SEÑORA PRESIDENTA
Juan Josè Bocaranda E

-Queda proclamada Presidenta la señora Ìnfulas Sobrevenidas.
Aplausos estruendosos. Vivas. Plàcemes. Todos se levantan de sus asientos y se apresuran a estrechar las manos de la nueva 
cabeza de aquella “pequeña nación”.

-Bueños días, señora Presidenta, mis sinceras felicitaciones.
-Buenos días. Muchas gracias.
-Buenos días, señora Presidenta. Mis felicitaciones
-Gracias, gracias. Fue una larga campaña y una fuerte lucha.
-Pero triunfò, que es lo importante
-Gracias a Dios. Ahora, a trabajar, pues la tarea es descomunal. Tengo la misión de acomodar esto, que anda de cabeza.
-Estamos seguros de que será asì, señora Presidenta.
-Usted pasarà a la historia de esta “pequeña república”, como la gran salvadora, como salvadora de la Patria.
-Sì, sì. Muchas gracias por su confianza. Encomièndenme a Dios en sus diarias oraciones.
-Felicitaciones, señora Presidenta. Tremenda victoria. El 85% por ciento de los votos. Nada menos.

Termina la fila de los felicitadores, y ella, rodeada de “moscas” y “mosquitos”, se aleja con los pasos medidos y seguros. Oronda, estirada, solemne, llena de aquel aire de dignidad que dicen corresponder a los cargos de elevado nivel y honda responsabilidad, casi ni siente que pisa el suelo.  Va sumida desde ya en serias reflexiones. Trazarà durante su mandato una línea muy recta e impondrà siempre la justicia por el camino de la verdad. No tolerarà la corrupción. Se opondrà a los bandidos que pretendan apropiarse del erario de la comunidad.


Sì. Se siente importante. Y tiene motivos sobrados para estarlo. Porque eso de ser Presidenta de la Junta de Condominio de un conjunto residencial, no es una pelusa. Todo lo contrario, es “lo máximo”, como dicen los malandros. Y ella se siente realizada y en la gloria.

lunes, 18 de agosto de 2014

OPERACIÒN OXIDADA. Juan Josè Bocaranda E



                                                                                LA VANIDAD
OPERACIÒN OXIDADA
Juan Josè Bocaranda E

-¡Hola, Carlitos!
-¡Queeè? ¡“Doctor Pelanches” para otra ocasión, tìa. Respete!.
-¡Està bien! Disculpa la confianza
-¡No. Nada de confianza!. Tengo mi título de doctor en Medicina y deben  respetarme. Para eso “me jorobè” estudiando.

-Està bien, DOCTOR. No volverá a ocurrir…porque de aquí en adelante ya no serè màs tu tìa…ya no vendrás a hartarte con mi comida, como en tus días de estudiante, cuando te matè el hambre…cuando te lavè tantas veces esos interiores “cansados”, cuando te daba dinero para los pasajes, cuando te comprè zapatos porque los que tenìas estaban tan torcidos, que ya caminabas con los tobillos, cuando te despercudìa esos trapos acartonados que llamabas “medias”, cuando…
-¡Pero, tìa, tìa!
-Nada de tìa. Vete para la ñoña.

Y se fue justamente para su “Quinta La Ñoña”, ubicada en la urbanización Laguna Seca…Se largò regañado y colocado en su sitio. Mas no por eso  abandonò la carga de megalomanía, que lo dejaba tan ciego de presunción andando entre las nubes, que…

-¡Doctor Pelanches, corra!. La señora que Ud. operò ayer està grave, està vomitando petróleo y presenta a la altura de la cicatriz una enorme mancha verdinegra y azulmorada, que parece…
-¡Calle! ¡No siga…!¿Cuàl es la habitación?
Era que de tanto andar entre nubes, había dejado unas tijeras en el estòmago de la paciente, quien estuvo al borde de la muerte. Pero èl, el flamante doctor Pelanches, aun asì, mantuvo su carga de delirio de grandeza,  hasta  que murió de inflatulencia….








domingo, 17 de agosto de 2014

JUSTICIA VÒMICA o LA LEY DE LA REVOLVERA. Juan Josè Bocaranda E



                                                   EL PISTOLERO AFRICANO

JUSTICIA VÒMICA o LA LEY DE LA REVOLVERA
Juan Josè Bocaranda E

Hubo un pais donde todo era a la inversa. Lo negro era blanco y lo blanco negro. El bueno era malo y el malo bueno. La verdad mentira y la mentira verdad. Lo injusto justo y lo justo injusto. Era el pais de los cefalògrados, donde la gente caminaba  con la cabeza y pensaba con el borde de los talones. Por ello no debìa extrañar que los jueces anduvieran de cabeza y administraran justicia con los pies. Como en ese pais inverso se reconocìa mas valor al dinero que al  ser humano y se otorgaba mas peso a la propiedad material que a los valores morales,  no cabìa otra cosa sino  que el castigo de los delitos se rigiera  por el mismo principio.
Conforme al “principio de inversión”, los jueces condenaban a la pena capital a los que se robaban un trozo de pan, impulsados por el hambre, e imponían penas leves al reo de asesinato, por cruel que hubiese sido. Ademàs, le otorgaban privilegios, como las visitas “conyugales”, salidas nocturnas para que no perdieran la costumbre de perpetrar delitos, y otras bellezas màs…
Una noche hubo un cataclismo y el pais inverso desapareciò.
Los mas viejos dijeron “por fin habrá justicia y se respetarà la verdad”.
Un joven que los escuchaba, les dijo:
-Sigan creyendo, imbéciles…

 


viernes, 15 de agosto de 2014

BUEN COMIENZO....Juan Josè Bocaranda E




BUEN COMIENZO
Juan Josè Bocaranda E

-…Entonces la convencì de que estaba muy enferma de la vesícula y le asegurè que si no se operaba moriría ya…Se asustò mucho y me pidió que le hiciera la operación…Como yo estoy recién graduado y no tengo instrumentos, fui a una clínica, me identifiquè como mèdico cirujano, me alquilaron el equipo…y le practiquè una incisión descomunal, la così y le dije que ya estaba operada….Jajaja…Cuando sepa que no le extraje nada…Jajajaja…Toma la media tajada de mis primeros honorarios profesionales, papà.

-¡Muuchas gracias, hijo! ¡Què inteligente nos saliste! ¡Què creatividad! Buen comienzo, hijo. Asì se hace. Abrirse camino…Vas a llegar muy lejos…Sigue asì...y veràs...


-Gracias, papà…Gracias por tu ayuda y por tus enseñanzas…