ATRACOS
Y DESATRACOS
Juan Josè Bocaranda E
Bajo
la amenaza de una pistola, la muchacha
entrega al delincuente el dinero, el reloj, los anillos y los pendientes, y
cuando vè còmo el sujeto se aleja, le
grita:
-¡Ey! Pero, ¿què pasa? ¿Se va a marchar sin
violarme?
El
sujeto le responde que no tiene tiempo “para eso”.
Ella
queda aplastada por un Etna de profundos complejos y se somete a un desfile de psicólogos,
con la síntesis de su problema: “es una mujer tan poco atractiva, que ni siquiera removió la libido de un ladròn
de caminos”.
Comenzò
a sentir cierto alivio a partir del dìa en que inaugurò un programa de televisión
dirigido a que las mujeres se protejan de los des-atracadores.




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