miércoles, 21 de mayo de 2014

EL ANILLO. Juan Josè Bocaranda E



                                Trascendencia


EL ANILLO
Juan Josè Bocaranda E

Un anciano quiso dar  al nieto algunos consejos de vida:

 -Todo ser humano, para distinguirse de los animales, debe fijarse un ideal de vida, esmerándose plenamente para cumplirlo y poder morir realizado. Quien deja este mundo sin haber realizado sus sueños, es un fracasado. Su existencia no ha valido la pena. La altura del ideal  habla de la pequeñez o de la grandeza del espíritu, trátese de un hombre o trátese de una mujer. 

 -¿Cuál fue tu ideal en la vida, abuelo?

 -Yo, desde muy muchacho, me tracé el ideal de tener algún día  una sortija de oro macizo, coronada por un gran rubí. A este fin consagré toda mi vida, soportando penalidades y trabajos ingratos, y sufriendo humillaciones y calamidades de todo género. Hasta que un día logré reunir la suma de dinero necesaria, mandé fabricar el anillo a mi gusto y pude sentir el placer, el orgullo, la satisfacción y la felicidad, de ver brillar la joya en uno de mis dedos…Lamentablemente, después de breve tiempo, tuve que empeñarlo y no pude recuperarlo jamás…

 -¿Qué otra aspiración suprema tuviste, abuelo, aparte de querer ese anillo?

 -Ninguna otra. Ésa fue mi mayor aspiración.

 -¿Quiere decir que en esa pendejada se te fue la vida?


               

SOLES Y LUNAS. Juan Josè Bocaranda E


    Soles y lunas

viernes, 9 de mayo de 2014

EL GENERAL SOBRE SU CABRA. Juan Josè Bocaranda E





El pàjaro rastreador

“Ando en busca del abecedario, pero no ecuentro sino kks.."


EL GENERAL SOBRE SU CABRA
                                   Juan Josè Bocaranda E


-Lo primero que harè será llevar los tanques a las montañas para combatir a los bandidos.

Tal fue la respuesta del General cuando asumió el   cargo de  Ministro de  la “Oficina de la Guerra por la Paz” en un país no muy lejano.

No durò mucho en el cargo, por razones obvias. Para consolarlo lo nombraron gobernador de una provincia. Pero, en vez de ocuparse de los asuntos del màs alto nivel correspondientes a su investidura, desde el primer dìa se montò en su caballo para ir a las carreteras y comprobar si los obreros encargados de la refacción era puntuales y cumplidores. Como el màs demencial de los capataces, solìa tener encontronazos con la mayoría de ellos, por los motivos màs nimios. Que si eran flojos, que si aquèl no sabìa empuñar la pala o halar la escardilla, que si el otro solìa escaparse “para dar una descansadita”, que si vivìan en relaciones incestuosas o concubinarias, etc.etc.

Y le agradaban las sorpresas. De pronto se aparecía en una lejana prefectura para chequear cuàn puntuales, responsables y eficientes eran los funcionarios y si el jefe de la oficina cumplìa sus deberes. De paso, criticaba la forma de vestir de las muchachas y aun la de sentarse frente al escritorio.

Largo sería enumerar todos los rincones y las situaciones màs inverosímiles en donde iba el General a meter sus quisquillosas narices, fuera de lugar y descuidando sus deberes propios. Baste decir que sòlo estuvo en su oficina el dìa en que asumió el cargo. Jamàs volvió por allì, salvo para suscribir aquellos papeles cuya firma era necesaria, y eso con sobrada prisa, como si voces lejanas le ordenasen salir  cuanto antes, para irse a los andurriales.

Un dìa pidió al Gobierno Central que lo reemplazaran en el cargo de Gobernador y que, en su lugar, fuera nombrado “Jefe de las Cuadrillas de Refacciòn de Carreteras, Calles y Caminos”. Asì se hizo. Era inevitable. La ley natural de gravedad que rige las competencias lo retornò a su nivel: el de las cabras, para el que habìa nacido y del cual ni las circunstancias, ni el amiguismo, ni las componendas jamàs debieron haberlo sacado.



viernes, 2 de mayo de 2014

EL HAMBRE MERITORIA, Juan Josè Bocaranda E





EL HAMBRE MERITORIA

                   Juan Josè Bocaranda E


-Isaac el hijo de Abraham. Isaac Newton. Isaac Asimov. Isaac Hayes. Isaac Peral, Isaac Deutscher. Todos famosos…Por bagatelas…Nada más por bagatelas…

-¡Bagatelas???  ¿Te parece poco  haber estado a punto de ser asado a la parrilla y nada menos que por órdenes de Dios? ¿Tú sabes lo que significa haber descubierto la ley de gravedad? ¿Te parece poca cosa haber definido las leyes de la robótica? ¿Es nada haber sido compositor, cantante, actor y productor de renombre; o inventor del torpedero submarino?

-No es poca cosa, ciertamente…pero tampoco es poca cosa  que yo, Isaac, simplemente Isaac, de padres desconocidos, miserable de profesión, eterno pelabolas, haya logrado sobrevivir al hambre durante setenta años…¿Morir de hambre no tiene mérito…? Por lo menos merezco el premio Guinness.

 

domingo, 12 de enero de 2014




                                    Delirio de grandeza


EL HOMBRE QUE SE CREÌA TODOPODEROSO

     Juan Josè Bocaranda E

Vistiendo ropas estrafalarias y coronado por un sombrero descomunal, que parecía un ave negra presta a lanzarse en vuelo, un hombre llegó a un pueblo despertando el amanecer con ruidos de potes, tambores y cornetas.

Alarmados, todos los habitantes salieron a la calle y lo rodearon en la plaza, dispuestos a escucharle, no sin miedo.

Con grandes voces, dijo:

- “Ha sido revelado mi destino. Mi nombre, al pasar los días, se asociarà con algo portentoso y tremendo: con el recuerdo de una crisis como la que jamàs ha tenido lugar sobre la Tierra. Serà la màs alta colisión de las consciencias.

Debido a la fuerza de mi pensamiento habrá disensiones y enfrenamientos a sangre y fuego en toda la Tierra.

No soy un hombre: soy dinamita”…

Las personas se miraban entre sì, como preguntando quièn era èse que había irrumpido sin invitación y que hablaba como si fuese un viejo conocido. Pero èl, proseguía, como un demente:

-“El ansia de poder todo lo justifica…Si hubiera dioses, yo sería uno de ellos.

En otros tiempos el crimen contra Dios era el mayor pecado. Pero Dios ha muerto y con èl han fenecido tales delitos…

Soy el primer inmoralista, y digo que debe implantarse para siempre la moral de la gente importante. Hay que eliminar del universo y borrar de las conciencias las nociones de piedad, amor y compasiòn.

Los hombres superiores deberán declarar la guerra contra la gente corriente e insignificante como ustedes”.

Y, como alguien que tuviese quemada el alma por la locura y obnubilado el seso por la sed de omnipotencia y  el delirio de grandeza, se desatò en un largo discurso en pro de la discriminación, de la guerra, de la masacre, del dolor, del exterminio. Y gritò, gritò y gritò durante horas, hasta que perdió la voz y cayò al suelo sin conocimiento.

Quienes se acercaron vieron con horror còmo de su cuerpo le escapaban por todos los orificios, y en especial por los oìdos, la boca y la nariz, gusanos asquerosos y repulsivos.

Huyeron horrrizados.

Los bomberos lo llevaron al hospital màs cercano, donde pudo establecerse que padecía de sífilis y que  las espiroquetas sifilíticas le estaban comiendo el cerebro.
Trasladado a un instituto científico, los sabiondos estuvieron en condiciones de declarar a la prensa:

-El paciente había pasado por cada una de las tres etapas de la sífilis: el chancro de la sífilis primaria; la fiebre y dolor de la sífilis secundaria, y la temida tercera fase: la paresia”.

Tiempo atrás –explicaron- había estado en una situaciòn de locura incoherente; pasaba la mayor parte del tiempo agazapado por cualquier rincón y se bebía su propia orina. Estuvo internado en varias clìnicas…La sífilis terciaria le había eliminado la inhibición a medida que se iban destruyendo los tejidos cerebrales, hasta convertirlo en un psicòpata.

Cuando los habitantes del pueblo se enteraron de lo sucedido, creyeron notar que al político màs locuaz del lugar le recorrìan por las orejas ciertos gusanos que se alebrestaban sobre todo en tiempos de campaña electoral.

Tambièn creyeron verlos desfilar por las orejas del abogado del pueblo y hasta en las del director del Hospital, y en las de…y en en las de…y en las de…


jueves, 2 de enero de 2014

LA CANCIÒN DEL AGUA. Juan Josè Bocaranda E

LA CANCIÒN DEL AGUA

       Juan Josè Bocaranda E




     Bondadosa colaboración implícita de Kagaya Yutaka


“Cuando el sol es blanco todavía, un anciano cruza el bosque donde tiene ubicada su casa. Los árboles lo bañan del rocío que han recogido durante la noche, vertiendo sobre él las bendiciones que los espíritus de la naturaleza destinan únicamente a las personas de buen corazón.

El anciano se siente complacido, alegre y lleno de fuerza para continuar la marcha. Finalmente,  después de cierto tiempo, desemboca frente a una hermosa cascada que se precipita sobre un pozo, formando con éste una especie de mundo aparte,  donde la luz parece deleitarse en el juego de crear cambiantes combinaciones de colores, en una ensoñación que nada tiene que ver con este mundo denso y burdo.

Se detiene a la orilla del pozo, frente a la cascada, se recoge sobre sí mismo y se aboca a rezar la oración matinal de agua.

El mismo rito, con las mismas actitudes de recogimiento, quietud y paz, está siendo  repetido, simultáneamente, por otros maestros, en diferentes lugares apacibles del globo, para elevar la Oración del Agua. Son como antenas de luz que tienen la misión de enviar mensajes de armonía y paz a las aguas,  para que las “guedejas líquidas de Dios”  los rieguen a través de todas las redes acuáticas del mundo, y sostener, así, la vibración de la Tierra, que, de no ser por este recurso, hubiese perecido desde hace mucho tiempo.

Los ancianos rezan la Oración del Agua  para lograr cristalizaciones simétricas, y lo hacen mediante bellas canciones y frases hermosas de amor, amabilidad y gratitud. También entonan canciones religiosas, cantos gregorianos o melodías clásicas”.

Un niño que escucha de su abuela este relato, recibe una inspiración: decide cantarle al agua fraseos aparentemente sin sentido, jitanjáforas salidas del alma al impulso de bellos sentimientos, para que el agua, receptiva, acoja en sus cristales los mensajes de amor, vibrando de armonía y retornando el gozo en salud,  para las personas y  para la Tierra.

E imaginando todas las cascadas del mundo frente a èl, canta con el corazón, con el tono de una invocación, de un ruego, de un llamado a la virtud del agua sensitiva:

Salti landa
salti sinda,
casca salda
salda diva,
dane ale
dane vila,
uni fila
fila dai,
fila dai.
...........


Se imagina al agua hirviente de emoción, agitando el cortinaje de sus hermosas cascadas de luz, e invita a la abuela a cantarle al agua  todos los días, al amanecer.


Ahora están hablando de la idea de valerse de Internet para invitar a todos los niños y a todas las abuelas del Mundo, a cantar la Oración del Agua, todos los días, cuando inicia su jornada el sol.

viernes, 29 de noviembre de 2013

TAMBIÉN DE JUAN JOSE BOCARANDA E



También de Juan José Bocaranda E

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http://ius-etica.blogspot.com

De Dámaris de Bocaranda:
http://luzvidayarte.blogspot.com