LA RESERVA
Juan Josè Bocaranda E
El
armero, excelente en su oficio, se veìa forzado por el hambre a trabajar para
el tirano en condiciones por demás humillantes. Un dia entregò al sanguinario un
arma primorosamente fabricada y le enseñò a dispararla. Pero no le revelò que
contenìa un segundo mecanismo que funcionaria por voluntad del Cielo. Un dìa el tirano jugaba con el arma y el tiro le
saliò por la culata . Le perforò el corazòn.




0 comentarios:
Publicar un comentario